Reflexion Dominical

I cuaresma: VIVIR LA CUARESMA AL ESTILO DE CRISTO 18 Feb 2108

 

Demos gracias a Dios Padre, rico en misericordia que nos concede un año más la oportunidad de retomar el camino de la vida y dejar tantas situaciones de muerte que se han multiplicado en estos últimos tiempos y nos pueden llevar a vivir sin esperanza. Todos esperamos la llegada de un nuevo amanecer, queremos que llegue el momento en que la historia nos cuenta historias de vivos y no recuentos de la cantidad de muertos durante tal o cual tiempo.

 

Ha llegado la hora de volver a Cristo, es el único que tiene palabras de vida eterna, el mal no tiene la última palabra, ni todo el poder porque la luz siempre vence a la tinieblas. Nosotros encontramos esa luz en el Espíritu Santo que se nos ha dado.

 

 

  • JESÚS SE RETIRO AL DESIERTO

El desierto ha sido considerado como el lugar adecuado para reproducir situaciones humanas de carácter dramático y espiritual, donde muchos hombres a lo largo de la historia han huido para saberse ubicar, su silencio y soledad ha sido utilizado para encontrar la fuente de inspiración del camino a seguir en la vida; es así que muchos de los grandes santos encontraron el sentido de su vida después de las confusiones que iban teniendo en la vida. El desierto fue igualmente una fuente de inspiración constante para los autores sagrados, tema particularmente querido de los profetas. Para describirlo utilizan varios términos, cada uno con un matiz específico, pero que en ningún caso traducen el concepto general que nosotros tenemos de desierto.

 

El término más común de los empleados por la Biblia es, en hebreo, midbar, que en su origen significa "conducir" "apacentar" (el ganado). Se utiliza para describir una región solitaria, pero no totalmente estéril o desprovista de vegetación y agua, pues se trata de una región de pastoreo, como nos lo indica Jeremías: "Llorad y gemid sobre los montes, lamentaos por los pastizales del desierto (midbar), porque están desolados, no hay quien pase por ellos ni se oye el balar de los rebaños..." (Jr 9,9 y 17,6). El término castellano más adecuado para traducir este vocablo hebreo seria "estepa".

 

Los cuarenta días que Jesús pasa haciendo penitencia nos recuerdan los cuarenta años de travesía de Israel por el desierto. En los dos casos, el desierto serviría como escenario elegido por Dios para la prueba a la que ambos iban a ser sometidos. El autor del libro del Deuteronomio es claro por lo que respecta a Israel: "Recordarás todo el camino que Yahvé, tu Dios, te ha hecho andar estos cuarenta años por el desierto a fin de humillarte, probarte y saber lo que encierra tu corazón..." (Dt 8,2).. Y los tres evangelistas sinópticos son unánimes en afirmar que Jesús fue conducido por el Espíritu al desierto para ser tentado por Satanás. Podemos, pues, decir que, en toda la tradición bíblica, el desierto tiene un doble sentido que se complementa: Uno, como lugar de elección y otro como medio de purificación, constituyendo ambos la preparación inmediata a la entrada en la Tierra Prometida, en el Reino de Dios.

 

Pero lo más importante es recalcar que donde Israel sucumbió, Jesús triunfó y su triunfo fue la liberación nuestra. De aquí, que, para nosotros, la imagen del desierto, su simbolismo, toma en Cristo realidad. Superando él toda prueba, consumada en su muerte, nos ha abierto a nosotros las puertas de la verdadera Tierra Prometida, la Nueva Jerusalén.

 

 

  • FUE TENTADO POR SATANAS

 

Hablar de tentaciones nos puede asustar, puede ser que muchos nos hemos acostumbrado a asociar tentación con pecado, tentación con maldad, tentación por perversidad y otros más binomios que podemos enumerar; hoy es una gran ocasión para tener otra visión de la tentación, ya el inicio del libro de Santiago nos hablaba de las pruebas, las tentaciones como algo que nos pueden fortalecer, que pueden ser momento privilegiado para mostrar de que estamos hechos, son las oportunidades para demostrar quien es quien el camino de la fe y el seguimiento de Cristo.

 

Si vemos la tentaciones desde otros ángulos nos daremos cuenta que el evangelio de este domingo nos enseña que no todo fue fácil en la vida de Jesús, también a él le costó cumplir su misión salvadora. El demonio le presentó falsos caminos para realizar su misión, pero al margen de su Padre celestial. Tentó a Jesús para que viviera un mesianismo terreno, político, deslumbrante y ambicioso. Pero Jesús no cayó en la trampa. La fuerza la sacó de su Padre en la oración y en el sacrificio.


Como verdadero hombre, Jesús fue tentado. Pero es tentado desde fuera, nunca desde dentro, pues no tuvo pecado original. El núcleo de las tentaciones propuestas por Satanás es apartar a Cristo de su mesianismo espiritual, encomendado por el Padre, y orientarlo hacia un mesianismo terreno, político, horizontal. En cada tentación del diablo Jesús respondió con un "no" rotundo, y nos ganó la victoria para nosotros, dándonos ejemplo en la lucha contra el enemigo.

 

En nuestros tiempos, muchos niegan la existencia del Satanás, diciendo que nunca lo han visto con sus ojos ni tocado con sus manos, que son tonterias. Otros dicen que eso fue invención de mentes un poco enfermas o atormentadas, que quisieron meter miedo a la gente sencilla y de salud quebrada, para sacarle dinero y conquistarla para sí. También hay quien dice que lo inventó la Iglesia católica para tener a todos sus adeptos bien calladitos y buenos, porque, si no, Satanás les llevaría al infierno. Otros, sobre todo predicadores, han preferido no hablar del diablo. ¿Por qué? ¿Ha pasado de moda? ¿Miedo a caer mal a la gente que les escucha? No sé.

 

Nosotros debemos de confiar Jesús y sobretodo tomarlo en serio porque habla de Satanás varias veces en el Evangelio. En otros escritos del Nuevo Testamento se habla del demonio más de treinta veces. Como botón de muestra doy estas citas: Lc 10, 18; Jn 8, 44; Mt 25, 41; Mt 13, 39; Mt 4, 1-9. Y si Jesús habla del demonio, no nos miente, porque Él es la Verdad y nos advierte de los cuidados que debemos de tener.

 

Si el Evangelio sólo nos describe estas tres tentaciones, hay en el nuevo testamento muchas frases que nos dicen que la tentación acompañó a Jesús durante toda su vida. (94) Tentado en el hambre y en la sed, en el frío y en la fatiga, en éxitos clamorosos y en fracasos desalentadores, en la soledad y en la incomprensión de los más allegados, en la inoportunidad de las gentes y en la hostilidad de los gobernantes. Jesús, al echar una ojeada retrospectiva a su vida, habla con intimidad a sus apóstoles: "Vosotros habéis permanecido constantemente conmigo en mis pruebas" (Lc 22, 28).

 

 

  • BUSQUEMOS NUESTRA CONVERSIÓN

 

  • La conversión es la principal condición que nos está pidiendo el espíritu de la Cuaresma, todas las buenas prácticas que realizamos, las oraciones viacrucis, sacrificios, ayunos, etc.., pretenden en última instancias provocar un cambio de vida en cada uno de nosotros los creyentes.

 

  • Convertiste y creer en el Evangelio fueron las palabras que resonaron el miércoles de ceniza como la voz que nos dirigía nuestra santa madre Iglesia porque reconoce que estamos necesitamos de llevar otra vida, quiere que nos incorporemos al camino de la vida y dejemos atrás las situaciones que tanto mal nos están haciendo. Estamos en el tiempo más oportuno para cambiar.

 

  • El Reino de Dios nos está pidiendo una reorientación de la vida, es una llamada a creer más, a recibir más la buena nueva que nos ha predicado Jesucristo, por eso durante la Cuaresma podremos escuchar más la Palabra de Dios, es también buena oportunidad para hacer más oración.

 

 

UNA FRASE: “No pocas veces sucede, que después de haberse producido en nosotros la conversión del corazón, nos sintamos tentados a mirar hacia atrás añorando aquellos bienes efímeros que hemos dejado en el mundo”. P. Ricardo B. Mazza